Saltar al contenido

Mundo 2.0 y estrategia de adquisición de conocimiento

14 marzo 2011

saturación de informaciónA nadie escapa la realidad de los rápidos cambios que estamos viviendo a nivel social y el papel fundamental que en todos ellos están teniendo los avances tecnológicos. Este proceso se está examinando desde varios enfoques, desde el de la ilusión apasionada en el que la tecnología juega un papel emancipador que nos está abriendo el camino hacia la información sin límites hasta aquel que nos presenta a la tecnología como un “monstruo con vida propia” del que hay que protegerse a toda costa, y en el peor de los casos “subirse al carro” cuando ya no haya otro remedio.

La realidad es que la tecnología ha formado parte del desarrollo del ser humano desde que existe como tal.  Somos los únicos seres que tienen la capacidad de aprender conocimientos nuevos y transmitirlos a las siguientes generaciones para ir edificando sobre lo aprendido. Esta capacidad ha estado ligada a los avances tecnológicos desde nuestros inicios (era tecnología afilar un palo para pescar salmones hace miles de años como lo es la actual fabricación de microchips para usos tan variados como la medicina o la navegación espacial).

Uno de los debates que se han abierto tiene que ver con el gran tema de la Información. Hablar del papel de la información es hablar de poder, del interrogante sobre la dirección hacia la que se están desplazando las fuentes de poder. Y hablar de información es hablar también de cambios y de nuestra capacidad de adquirir y transformar la información correcta para adaptarnos a ellos exitosamente.

Adquisición de conocimientoEn relación a esto se están planteando algunas preguntas: ¿qué influencia están teniendo las nuevas tecnologías de la información en relación a nuestra adquisición de conocimiento y nuestra emancipación personal?, ¿en qué medida estamos más o menos controlados por una serie de poderes que controlan la distribución de la información?, pero especialmente esta última: ¿es suficiente el hecho de tener acceso libre a casi cualquier información para adquirir los conocimientos necesarios en cada momento en relación a nuestro desarrollo personal o profesional?

Si tuviéramos que resumir cuáles son algunos de los cambios más notables que estamos experimentando, y a los que las nuevas tecnologías de la información están contribuyendo considerablemente, yo diría que son la sensación velocidad y la saturación de información. Ante estas circunstancias, y enfatizando un poco más en lo relativo a la información, las actitudes que se están vislumbrando son las de un sentimiento de ansiedad por “devorar información”. La paradoja es que consumir información no es sinónimo de adquirir conocimiento (entendiendo conocimiento como información procesada críticamente y a la que se la ha dado un sentido, un provecho personal).

Históricamente la relación información-conocimiento ha estado directamente relacionada y, aunque toda la información que recibíamos no se convertía en conocimiento, ni mucho menos, sí que estaban bastante relacionados directamente el aumento de la cantidad de información que recibíamos con la cantidad de conocimiento que adquiríamos. Hoy, con la saturación de información a un click esto ha cambiado por completo, y algunos autores ya están hablando de lo que denominan “brecha del conocimiento”, la diferencia cada vez mayor entre la cantidad de información que recibimos con el conocimiento que adquirimos.

¿Qué problemas puede acarrear esta situación? Uno de ellos es la manipulación. Cuantos más inputs de un determinado tipo de información recibimos y no reservamos tiempo para procesarlos el efecto que se produce en las mentes es el de la manipulación sectaria que muchos colectivos han intentado durante toda la historia. La diferencia es que ahora somos nosotros los que nos “lobotomizamos” en nuestras propias casas si no paramos a hacer ejercicio crítico sobre lo que leemos y procesamos esa información bajo unos parámetros de aprendizaje clásicos: conocimiento, comprensión, razonamiento, análisis y síntesis. No vamos a explicar estos parámetros ahora, pero están relacionados con el proceso relativamente normal que utilizamos intuitivamente cuando convertimos información en conocimiento.

Estrategia de conocimientoOtro de los problemas es el del autoengaño pues, al tener nuestras “convicciones” supuestamente basadas en una cantidad de información considerable, nos autoconvencemos de que nuestras convicciones sobre algo son más consistentes de lo que lo han sido nunca. Esta necesidad de autoafirmarnos interiormente con respecto a nuestras creencias es un arma de doble filo que puede sumirnos en la más completa e ignorante ignorancia, valga la redundancia; pero no hay nada más peligroso que el que ignora su ignorancia. Y si a esto añadimos el dato sobre que uno de los rasgos que caracterizan a los usuarios 2.0 es lo que se ha llamado Homofilia el coctel está servido (por homofilia se entiende la necesidad que tenemos todos de relacionarnos y compartir con aquellos que son lo más semejantes posible a nosotros). Aunque parezca una contradicción, en su gran mayoría internet no se está usando para buscar y analizar posturas críticas a las nuestras sino para descubrir los nichos donde nos encontramos más cómodos con aquellos que piensan como nosotros.

¿Qué debemos hacer a nivel personal frente a esta realidad? Me permito aconsejar dos pautas: tener una estrategia de adquisición de conocimiento y hacer dieta de información. ¿Cómo sería una plasmación práctica de esta estrategia y dieta personal?

  1. En primer lugar necesitamos definir qué áreas de conocimiento tienen interés para nosotros y cuáles no. Esto nos ayudará a seleccionar mejor cómo invertimos el tiempo y a qué le prestamos atención (la atención es tiempo).
  2. Necesitamos aprender a movernos por la red con rapidez para buscar la información que nos interesa, pero sobre todo a hacer una buena selección de fuentes de información de relevancia para nosotros.
  3. Hacer dieta de información, en el sentido de no leer y leer sin más, navegando de web en web y de enlace en enlace releyendo la misma información sin pararnos a reflexionarla; sino filtrar y guardar la información a la que accedemos en algún tipo de soporte sobre el que podamos volver para revisar.
  4. Por último, reflexionar sobre la coherencia de la información en dos sentidos: interna (que coherencia tiene esa información en sí misma, lógica de los argumentos, coherencia de datos y conclusiones que da sobre esos mismos datos, etc.) y externa (qué coherencia tiene en relación a otra información con enfoque diferente así como con los propios conocimientos ya adquiridos).

Sin duda todos estos consejos son de sentido común, pero nunca está de más recordarlos.

Un saludo.

Advertisement
2 comentarios dejar un →
  1. 27 marzo 2011 18:48

    Muchas gracias, me parecen muy interesantes tus palabras y la reflexión que suscitan. Es verdad que son puro sentido común, como dices, pero… entre tanto chorro de información a veces cuesta poner freno y procesar. Es de agradecer que alguien se tome el tiempo y la energía de escribir estos consejos para recordarnos de una forma tan clara lo que deberíamos hacer. Un cordial saludo.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.