Cómo plantear metas eficaces II
Continuando con el post anterior voy a seguir añadiendo requisitos necesarios para plantearnos metas que sean realmente eficaces.
REALISTAS. Una meta debe ser realista en el sentido de que esté bajo tu control (entendiendo que en esta vida nunca podremos tener todo bajo control, claro). No puedes plantearte conseguir cosas que obedezcan a sueños que bien por falta de capacidades personales, por falta de accesibilidad a ciertos recursos, por problemas en la coyuntura externa o por marcar un tiempo poco realista, no esté en tus manos el hacer todo lo necesario para conseguirlas. Por ejemplo, sería una meta incorrecta que un técnico de una empresa cualquiera aspirara a ser director general en dos años. Ni el tiempo, ni la formación, ni los recursos, seguramente, acompañarían para cumplir esta meta en el tiempo previsto. Pero seguramente, con un tiempo más realista y preparando bien cada paso laboral, formativo y demás sería más accesible.
MOTIVADORAS. Una meta tiene que ser siempre un reto. No podemos tampoco pecar de hiperrealistas. Tu límite, como mínimo, tiene que ser el límite de lo que ya sabes que puedes conseguir. Y a partir de ahí proponerte un paso más. Si te fijas en muchas personas que podrías calificar de felices y satisfechas con su vida personal, laboral, etc., verás como suelen vivir buscando superarse un poco cada día. Les atrae avanzar consiguiendo nuevas cosas. Es parte de la constitución del ser humano. Es más, en este punto de reto está el secreto de la motivación.
ECOLÓGICAS. Una meta debe ser coherente contigo mismo, con tu misión de vida, con tus valores personales, no contradictoria con otras metas, y en armonía con el entorno en el que has decidido vivir (familiar, amistades, etc.). Si te has propuesto como meta aumentar tu nivel de ventas pero el camino tiene que ver con emplear un tiempo del que no dispones quitándoselo a tu familia (suponiendo que ésta sea un valor importante para ti), difícilmente lo conseguirás. Y de ser así la sensación de bienestar será tan efímera a causa de tu disfunción interna entre valores (trabajo, familia, economía…) que nunca te va a compensar. Otro ejemplo sería el tener que ocultar y ser cómplice de una injusticia hacia tus compañeros en tu entorno de trabajo para conseguir el beneplácito del jefe con el consecuente ascenso (siempre suponiendo que la justicia sea un valor importante para ti).
En el próximo post continuaré con el último pack de características necesarias para definir una meta eficaz. Y en el último, como resumen, haré una recopilación de todas junto con una serie de preguntas que deberíamos hacernos relacionada con cada característica antes de fijarnos definitivamente una meta.
Un saludo
Puedes leer más sobre el tema en:
- Cómo plantear metas eficaces I, III y IV
Hola!
buen articulo
tomare nota
saludos
Gracias, Jorge. Espero que te haya sido de utilidad. Otro saludo.