Técnicas de Estudio y Circuito de Aprendizaje
En vista del momento académico en el que nos encontramos en estas fechas: a mitad del semestre universitario y cerca del final del primer trimestre para los estudiantes de secundaria, serán de orientación unas pautas básicas sobre rendimiento académico.
Tradicionalmente se ha pensado que la capacidad intelectual (entendida como inteligencia cognitiva o racional) era la clave para el éxito en el terreno académico. Cada vez se sabe que hay muchos otros factores, muy relacionados con el carácter, que son más importantes incluso que el coeficiente intelectual. La gestión de la emociones, la capacidad de esfuerzo, la autodisciplina, el autoconcepto y otros términos, la mayoría relacionados con lo que conocemos como Inteligencia Emocional, son factores clave, no sólo para el éxito académico, sino de la vida en general. ¡Y todos estos se pueden aprender y mejorar!
En otros posts hablaré de estos conceptos más a fondo, así que de momento os “hago boca”. En esta ocasión querría centrarme en lo que conocemos como “Circuito de Aprendizaje”, en cómo funciona el modo en que las personas llegamos a asimilar, comprender y recordar conceptos. Esto es algo que se puede mejorar sobremanera con las técnicas adecuadas. La mayoría de ellas ya son clásicas del sistema de estudio popular, sin embargo muy pocas veces comprendemos el porqué “nos dicen” que son buenas y no acabamos aplicándolas efectivamente al parecernos una pérdida de tiempo.
El aprendizaje, entendido como ese momento en que hemos asimilado una idea y somos capaces de aplicarla (tanto en la vida real como en la síntesis en un examen), consta de cinco niveles. Hasta que no se han cumplido todos no podemos decir que se ha completado el proceso, y el riesgo de no ser capaces de aplicar o recordar los nuevos datos que nos han llegado está ahí (¡cuánto nos preocupa la memorización de cara a los exámenes, ¿verdad?!); de hecho no podremos decir que hemos APRENDIDO algo en mayúsculas. Estos cinco niveles son: Conocimiento, Comprensión, Razonamiento, Análisis y Síntesis.
La diferencia entre procesar los datos que recibimos a través de estos cinco niveles o no equivale a la diferencia que hay entre comer una buena comida rápidamente y de golpe o despacio y masticando tranquilamente. El nivel de aprovechamiento es muy distinto.
- El CONOCIMIENTO tiene que ver con el primer encuentro que tenemos con unos datos. Si estamos hablando de leer es la lectura rápida que hacemos de un texto, artículo, capítulo o incluso libro que necesitamos estudiar. En esta fase se debe sacar la idea general del tema así como algunas principales.
- La fase de COMPRENSIÓN es aquella en la que procesamos un poco más el texto y en la que deducimos claramente las ideas principales, secundarias, así como resaltamos algunos datos importante (fechas, estadísticas, fórmulas, etc.). El mejor modo de trabajar esta fase es mediante el subrayado.
- La tercera fase, y la que muy pocos ponen en práctica (a no ser que se pida expresamente por el profesor), es la del RAZONAMIENTO. En ella debemos razonar el texto a nivel crítico así como relacionarlo con otras materias o con la vida real. En ella asumimos que lo que estamos aprendiendo es algo más que mirar en un simple escaparate sin interés, tiene que ver con la vida real. Es muy útil clasificar las ideas principales y secundarias en categorías, hacer reflexiones críticas (personales), relacionar con otras materias, con la vida real, o con opiniones críticas de otras personas. Algunas de estas cosas las puedes hacer por escrito y otras mentalmente.
- La cuarta es la del ANÁLISIS. En ella debemos llegar al nivel de asimilar la información hasta el punto de poder extractarla y organizarla a nuestro criterio. Para esto es muy útil hacer esquemas (suelen mantener el orden del texto, aunque no obligadamente) y mapas mentales (aquí el orden suele ser más libre, siempre que tenga verdadera coherencia).
- Por último llegamos a la fase de SÍNTESIS. En ella debemos ser capaces de resumir la información con la seguridad de haber seleccionado lo realmente esencial, dando por sentado que seríamos capaces de ampliar ese resumen según hiciera falta. Obviamente esto se trabaja mediante el resumen redactado.
Uno de los grandes obstáculos para poner en práctica este proceso de estudio es la lentitud que supone en un primer momento, sin embargo, si eres capaces de perseverar, en un tiempo no muy largo (un par de meses… o quizá menos) ya estarás ahorrando tiempo en tus estudios. La práctica de este proceso lleva a una automatización del mismo con el que podrás ejecutar esas fases mentalmente de forma automática pudiendo, por ejemplo, hacer un esquema o resumen con toda facilidad después de la primera lectura de un texto.
Por otro lado, cuando compruebes que después de hacer esto tienes adelantado entre el 50-70% del trabajo de memorización posterior te convencerás definitivamente.
No dejes de probarlo. Mucho ánimo con todo ello.
Un saludo
Realmente me fue muy útil descubrir las diferentes técnicas de estudio y aplicar ese circuíto de aprendizaje, viviendo la experiencia de estudiar como persona adulta, ya que estoy estudiando aquello que realmente quiero, me permite comprobar como puedo obtener una mayor comprensión de la materia trabajada, así como su aplicación a la vida ordinaria y conectar unos conocimientos nuevos con otros ya adquiridos.
El aprendizaje memorístico no es malo, pero queda minimizado y éste se enriquece cuando puedo discriminar entre ideas principales y secundarias, cuando puedo analizarlo y hacer una síntesis de lo estudiado.
Estos conceptos son los que procuro transmitir a mis alumnos para enseñarles realmente a disfrutar del estudio.
Cierto, Elena. Si consigues que comprendan lo que tú ya has experimentado y lleguen también ellos al punto de haber disfrutado los resultados será algo que les marcará para toda la vida.
Ánimo con el intento. A veces es difícil pero vale la pena esforzarse por transmitirlo.
Un saludo
Me encanto excelente linea, animo…
Gracias por tus palabras, me animan a seguir en esa línea (y más ahora que espero retomar la redacción de posts después de haber dejado durante algunos meses de publicar por cuestiones de agenda laboral).
Un saludo.